Boricua murió en discoteca de Orlando protegiendo a su hijo

NUEVA YORK. La madre puertorriqueña de 11 hijos, Brenda Márquez McCool, una de las víctimas fatales en la matanza de Orlando y que residía en Brooklyn, murió protegiendo a su hijo con el que bailaba en el momento de ser asesinada por dos balas disparadas por Omar Mateen, el domingo en la madrugada.

Márquez, al igual que otros que estaban en la discoteca “Pulse”, logró subir imágenes de la fiesta “Noche Latina” en su cuenta de Facebook, según relató una hermana.

Tenía 49 años de edad y bailaba con su hijo Isaías Henderson, cuando el terrorista comenzó la noche sangrienta.

Varios cuerpos cayeron alrededor de ella y el hijo. Mateen los vio vivos y les disparó, en ese momento, Brenda se interpuso entre el asesino y su hijo, dijo su hermana Ada Pressley.

“Ella murió de un solo disparo, demostró lo mucho que quería a sus hijos. Si no hubiera sido por ella, Isaías también estuviera muerto”, agrega Pressley.

En el video subido a la red por Brenda, se escucha una salsa a todo volumen y el gentío mientras bailaba, se reía y disfrutaban del ambiente nocturno.

El hijo calificó el suceso en Facebook, 24 horas después, como “surrealista”.

“Te amo mamá”, agrega el joven gay de 21 años en el mensaje.

Henderson fue sacado de la discoteca cuando los Swat pudieron entrar. Su madre no era lesbiana, pero era amante de la salsa y le gustaba bailar con el hijo, por lo que frecuentemente lo acompañaba a fiestas y espectáculos, como esa noche.

Sobrevivió al cáncer, pero no a las balas

La hermana señala que Brenda fue una sobreviviente dos veces de cáncer y que cada año venía a Nueva York a participar en el desfile puertorriqueño de la Quinta Avenida, pero en esta oportunidad decidió celebrar en la discoteca de Orlando.

“Ella era una mujer valiente”, dijo Pressley. “Durante todo el día y la noche esperaba que ella estaría en el hospital.”

No fue hasta la noche del lunes que la familia supo que McCool no había sobrevivido. El terrorista le disparó dos veces, añadió la hermana.

Su quinto hijo mayor, Farrell Marshall, creó una página GoFundMe para ayudar a la familia con los gastos del funeral.

“Una decisión cambió la vida de muchos. Todo lo que pido es las oraciones y con lo que pueda para ayudar a mí, hermanos y hermanas para ser capaces de recoger los pedazos de nuestra madre”, escribió Marshall.

Sobre 300 personas habían donado más de $10.000 en tan sólo unas horas.