El Potrillo muerde al perro en el Hard Rock Hotel

SANTO DOMINGO. Alejandro Fernández es la ovación misma desde que aparece en escena.

La banda hace los primeros compases de Cóncavo y Convexo, de Roberto y Erasmo Carlos. Se me va la voz provoca la segunda ovación,El Potrillo muerde al perro en el Hard Rock Hotel más fuerte que la anterior. Dijo este sábado que tenía muchas ganas de volver.

Cuando digo tu nombre, canta… “No puedo soportar una herida más”, y uno piensa en la mordida del perro. No cojea. Canta de pie. La emoción del público va in crescendo. Piano, teclado, bateria, percusión bajo, tres coristas de infarto, saxo, trombón y trompeta, es el primer formato. Canta Estuve, de Joan Sebastian.

Qué vEl Potrillo muerde al perro en el Hard Rock Hoteloy a hacer. Aplausos. Sigue con No se me hace fácil. Las coristas hacen el mismo movimiento de pasito lento que las de Julio Iglesias. Salieron adelante con él en Desahogo, también de los Carlos. Siguió Hoy tengo ganas de ti, con solo de trompeta. Coreada y sin coristas. Gritos femeninos cundieron en el salón atestado de gente que seguía llegando 30, 40, 50 minutos y hasta una hora después de iniciado el concierto que inició pasada la hora dicha.

A nadie le iEl Potrillo muerde al perro en el Hard Rock Hotelmporta, después Te amaré de Bosé, grabado en el Teatro Real de Madrid. Se sienta en una banqueta, las imágenes en cada tema siempre de mujeres bellas. Aquí una flauta que hace colchón melódico junto a los demás metales. La gente corea. 10:11 la gente sigue llegando aún y molestan a los que están sentados, pues el salón está bastante repleto. El Potrillo abandona la banqueta.

La producción es de una exactitud de reloj suizo. Aun así, en el tema Tu amor me hace tanto bien, antes de Te voy a perder, su voz era ahogada por la banda. Luego gritó “Arriba corazones”, e interpretó Canta corazón. Himno. La gente de pie. Te lo dije cantando ay, te lo dije de frente… Solo de guitarra. Metales al frente. La más aplaudida, coreada y ovacionada. “Ahora vamos a desnudarnos, todo el mundo, pero del alma y el corazón”, aclara.

Luego interpretó Unplugged, en formato acústico: Me dediqué a perderte, No sé olvidar y Si tú supieras, en tiempo de bolero. Solo de trompeta. Coro. Siempre el coro. El segundo tema con flauta. En la tercera sale a bailar una de las coristas. Españolada con flauta y guitarra, y luego trompeta en un solo que va dando entrada a un mariachi cantando Donde vas tan sola. El público es un resorte. Tercer cambio de formato. Van entrando las coristas que danzan. Un guitarr
ero trató de decir algo a través de un micrófono y no se escuchó nada.

Mátalas. Qué lástima, Cascos ligeros. Abrázame y Es la mujer. Cuarto formato: al unir su banda con el mariachi, 22 músicos en escena. Qué lástima

Si tú te vas, piano después de intro de trompeta, y entonces arranca el mariachi. Un septuagenario aplaudía solo en medio de las plateas. Emociones. Anunció la despedida. Agradeció a Dios a sus padres, a sus hijos, a sus músicos y coristas.

De Manzanero, No. Que digan misa; Loco; Nube viajera, ranchera con una guitarra punteada maravillosamente. Tantita pena. Dos horas después de su inicio cantó Te quiero, te quiero. Todos de pie, cantando.

El excelente trompetista salió demasiado al frente, parecía querer sobresalir más que el artista. Como quien mata una estrella. “Gracias Dominicana, gracias Punta Cana”. Falso final. Al regreso tras cuatro minutos pidiendo otra, salió con moñito en el cabello, sin el saco del traje de charro. Midley: contigo tenía todo y lo perdí. De qué manera te olvido. Con el instrumental de Tantica pena salió del escenario.

Alejandro Fernández mordió al perro en el Hard Rock Hotel & Casino Punta Cana. Confidencia total.